martes, 25 de mayo de 2010

Ojos de tiburón

Los déspotas, los poderosos, seres que todo el mundo odia con secreta envidia, nos gobiernan con hilos invisibles y crecen con nuestras menguas tanto como con nuestras bonanzas. Odiamos todo en ellos; su desprecio por todo lo que no sea la ganancia, su desdén por el derecho común y la moral y su inextingible ansia de negocio, pero ellos nos miran con sus ojos de tiburón y siguen su camino, imperturbables. Y sin duda son acreedores a ese odio pues con nuestra sangre se nutren.
¿qué clase de hombres son esos que controlan el mundo desde todas las zonas oscuras?. Hay que ser un tipo especial de hombre para triunfar en los negocios, no todas las personas pueden acceder a ese mundo, hacen falta nervios de acero, hacen falta pelotas tan grandes como balones de futbol. Pues esas personas ponen constante y fatalmente su vida en juego, todo lo reunido puede perderse como una pompa de jabón estallada por un viento inoportuno. Esos equilibristas, esos domadores de fieras no deben ser desdeñados, son intrépidos, son aventureros, son realmente una élite.
Por supuesto sus métodos pueden parecer sospechosos, esas personas viven en las líneas no escritas de la ley y cada paso que dan les acerca más a la cárcel, pero ellos desdeñan el peligro y no atienden mas que al ansia que les consume, reunir más, hacer más dinero, engañar y robar cuando no se les da de grado. Su derecho es su ímpetu, su moral su instinto y su único Dios la libertad. Libertad para acaparar, arrasando con toda ética humana.
¿Son realmente monstruos? Alguien que tiene las entrañas hechas de tal manera que no respeta mas que su voluntad y no oye otro consejo que el suyo propio tiene realmente que ser considerado un monstruo por ojos modernos.

viernes, 14 de mayo de 2010

La mujer

Las mujeres son animalillos extraños, para los débiles un aterrador enigma, para los fuertes una pregunta a resolver, para todos un signo de interrogación que pende sobre sus vidas. ¿quién puede decir que ha penetrado en lo más hondo del alma de la mujer y viene a nosotros con respuestas?
Lo primero que hay que saber es que la mujer es distinta del hombre, pero en un grado tal que no hay nada que nos indique que en algún momento ese abismo pueda ser salvado por alguien. ¿estaremos condenados a no entenderla jamás? Solo los más arrojados de entre nosotros tienen derecho y deben contestar a la gran pregunta sobre la mujer.
Lo cierto es que la mujer es un ser mucho más instintivo que el hombre, para ella sus impulsos lo son todo, aunque a veces los enmascare esa cierta astucia, tan femenina, pero eso es solo un medio y nunca un fin en ellas. Sin embargo, a pesar de su vida fundamentalmente instintiva, su carácter raramente reviste formas violentas, esto se debe a que su más fundamental instinto es el del sometimiento al hombre. La mujer busca y rebusca en el hombre su carácter de ser dominante para darle su más entusiasta "¡Si!".Y, en lo que respecta a las mujeres, hasta el más pusilánime de los hombres reviste cierta capacidad de dominio.
Ésto provoca que para las mujeres todos los hombres sean una opción plausible, para ellas todos tienen "algo", así, veremos que los más deleznables entre los hombres pueden ser, y en muchas ocasiones, son, efectivamente, grandes conquistadores de mujeres. Las mujeres no se paran ni un momento a considerar los méritos ni las cualidades de un hombre sino que van diréctamente a ver si ése hombre resulta dominante en sus relaciones con ellas, en otras palabras, si es "lanzado", eso las basta y las sobra y sólo buscan que se las ponga en situación de ser conquistadas.

viernes, 7 de mayo de 2010

La libertad

La libertad, manida palabra, todos la hemos tenido alguna vez en la boca cuando pretendiamos hablar de cosas elevadas y santas, pero difícilmente nos habremos preguntado por su significado más profundo, por lo que realmente significa. Muchos al hablar de libertad se refieren a su uso más moderno, la libertad de que, se supone, disfrutamos hoy; libertad de hacer ésto o lo otro en mi tiempo libre (por supuesto pagando), libertad de decir cuantas sandeces se nos vengan a la boca, libertad para comprar lo que queramos, éste es el sentido que la modernidad quiere dar a la libertad. Pero la que habla aquí es una moral pequeña, de esclavos, y por tanto un nombre más correcto para todo eso sería las mil pequeñas esclavitudes...
La libertad, palabra en nombre de la cual se han iniciado las más sangrientas revoluciones en el pasado y que, aún hoy, inflama con pundonor los corazones, no se deja definir tan fácil y banálmente. En el pasado la libertad se contraponia a la esclavitud, libre era el que podía hacer lo que quería, lo que quería, ¿se comprende bién? pues ya querer implica un cierto estado del espíritu y una cierta dirección de la consciencia. Ésto ya nos va marcando una dirección, libre es el que puede hacer aquello que quiere, que és capaz de hacer lo que quiere, ésto se contrapone a la actitud del hombre moderno, que es jugete en manos de todas sus voliciones y pequeños apetitos, ellos tienen poder sobre él y le manejan a su antojo...
Por tanto, la libertad no sería otra cosa que la capacidad de obrar corréctamente, con arreglo a lo que debe ser, y nunca la posibildad de equivocarse, pues; ¿cómo iba a ser equivocarse ser libre?.
Libre es el que tiene la fuerza suficiente para jamás desviarse del camino, para nunca tomar la senda fácil y que siempre sube en el camino de la vida, sin jamás detenerse, ese, es libre.

sábado, 1 de mayo de 2010

paja mojada

Hoy he visto una manifestación del primero de mayo, el dia del orgullo trabajador, (extraña combinación de términos) ridículamente rodeada por la policia, y es que aún hay prevención contra las manifestaciones. Siempre se ha dicho, las masas son propensas a dejarse llevar, y una pequeña chispa puede hacer rememorar vetustos ardores revolucionarios, pero yo creo que toda esa paja mojada no arderia aunque todos los demonios del infierno vinieran a chamuscarles el trasero. Son demasiado débiles, están demasiado adocenados para que ningún odio o rencor tengan ninguna habitación en ellos, como mucho se sorprenderian a sí mismos tirando un par de huevos contra alguna sucursal bancaria, y al instante siguiente a leer el periódico al bar y aquí no ha pasado nada. Todas esas almitas en comunión no alcanzan a reunir un solo ser humano, que piense, viva y quiera por si mismo.
Y sin embargo ahí estaba la policia, precavida contra todo exaltamiento innecesario, guardaba de que esos votantes no se hicieran daño a si ni al mobiliario urbano, hasta ahí llega la comprensión de papá estado; "¿quereis manifestaros por una vida de esclavitud?, bien, lo apruebo y lo comparto, dejad tan solo que despliege a mis lebreles, para que cuiden de vosotros, no os quieren ningún mal, son escogidos de entre vosotros, son vosotros...", así les habla el monstruo, y ellos le creen y se dejan aconsejar por él. Y es que no es tiempo ya de revoluciones y temblores del espíritu, los agitadores hace tiempo que murieron, y murieron victoriosos, habiendo conseguido lo que ansiaban. Sus hijos , hoy, están demasiado fatigados y no saben ya qué querer, en el fondo de sus almas se regocijan, pues creen que tienen lo que necesitan; un trabajo no demasiado fatigoso, una familia normal, y tanto ocio como puedan desear, pues iguálmente, no saben qué hacer de el.
Así es el hombre moderno, una pequeña bestezuela ridícula, voluble, pero inofensiva,inflamable, pero débil de volición, y con dientes, pero reacia a morder. Y ese es el espéctaculo que se ofrece a los ojos que miren, si es que hay alguien que aún mire...